Poesía española

Poemas en español

Dikt El violinista de la tarahumara

Un indio y su violín
Me hipnotizaron…
Fiestas de Independencia
Con la plaza del pueblo destellando
Por sus cuatro costados
Risas y gestos con perfil de feria.
Me dijo ser Rarámuri
El primitivo músico en harapos;
Desde la sierra de Chihuahua al paso
Llegado hasta Agua Prieta.
Sus pies callosos curtidos por el viento
Proyectaban pobreza e inclemencia.
Su rústico violín de la cantera
De mezquite labrado,
Tenía cuerdas de algodón en trenza
Que producían notas de otro mundo,
Tocadas por las cerdas de un equino,
Amarradas al arco, fabricado
Del tallo de una piocha,
Curvo y largo.
Era alfil de la sierra Tarahumara
Desplazando su humana corpulencia,
Que yo veía alta
Desde la enana mira de mis ojos.
Me platicó su diagonal camino
De pieza viva de ajedrez
Que encarna en sus jugadas.
Luego me quiso regalar gracioso
Su idioma gutural casi solfeado,
Dialecto incomprensible a mis oídos
Que jamás entendí, por más que me esforcé
Con incansable terquedad de niño.
Por fin partió a tocar a Magdalena
Y a levantar del lecho a San Francisco,
Según me dijo al continuar su ruta
Por el tablero infame de su patria….
Ya nunca regresó por estos lares,
Acaso atravesó la Sierra Madre
Rodeando nuestro entorno,
O quizás otras ferias lo atrajeron
Por senderos ignotos
De los pueblos que él ama,
Pues se han hecho querencia
En sus entrañas…

ANTONIO MUNGUIA
MEMORIA:
Bonitos recuerdos de Septiembre de 1952 en la Plaza Azueta de Agua Prieta, Sonora. Un músico visitante de la etnia Rarámuri, a quien acompañé varios días y me animò a estudiar la ejecución del violín. A diez años de aquellos días, hago el recuerdo y escribo estas memorias el 14 Sept.1962 en el templete colocado entre las garitas de E. U. A. y mexicana.



1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 2,50 de 5)

Dikt El violinista de la tarahumara - Antonio Munguia