Poesía española

Poemas en español


Dikt Ese nombre de nuevo

Se pronunció el nombre y apenas dije nada.

Dije: nada.

Lluvia.

Llovía y callé

Porque ese nombre me llenó de sombra,

Me dejó rendido.

La ventana asomaba y me penetraba,

Se hacía dentro de mí.

Mi pecho se hizo una ventana y vi el exterior.

Me hice exterior y desapareció la ventana.

Ese nombre de nuevo.

Veo todo rodeado de pesadez.

Lo veo pero no es mío,

No es mía la sombra.

La oscuridad me teme

Sólo porque la temo.

Ese nombre, sí, ese nombre vertido

Resbala en el cristal

Y a lo lejos me asoman las palabras,

La palabra que se pierde

Y que la timidez perturba

Hasta el espasmo.

El temblor ha apagado la música,

Ha apagado todo porque escucho ese nombre

Y me dicen: La muerte ha huido.

He apagado la luz

Sólo para aceptar

La sombra que refleja mi cuerpo

Y se hace mía, mía…

Gimo,

Bebo sorbos de distinta agonía,

Agonía diáfana como la luz que emite

El nombre desierto que me acosa y me atrapa

Y me lleva donde el mensaje

Se hace dolor profano y diferente.

La cama se aleja, viaja, muere hundida,

Forzada contra un muro.

La corriente del tiempo

Se acaba, se desliza

Y sueño, a lo lejos,

Siempre ese nombre.

Me dicen: Tal vez ese nombre

Oculte el misterio

De la noche que escapa,

Pero es la oscuridad la que escapa

O, más bien, se hace mía.

Me hago de oscuridad un frágil atuendo

Para viajar al mundo que me oprime.


Dikt Ese nombre de nuevo - Antonio Redondo Andújar