Poesía española

Poemas en español


Poema Siempre igual

Las palomas
Retornaron del sol,
Desconocidas.
Una mano trazó un rio
Con su dedo azul
Y el desierto,
Por fin, mojó
Los devotos labios
En la luz clara del agua.
Lázaro, inmemorial,
Unió las sombras
En su ancho sueño, mientras
Las bocas hallaban su Pan
Y el peregrino su estrella
En el camino.
Oh, la bella historia
Del hombre, tan ignota
Como un destino de golondrinas
Y tan callada.
Milenios hemos probado
Con la oración,
La dádiva y el tributo
A los astros y al mar,
A las aves degolladas
Y al pez ceremonial.
Siempre las manos
En la prosternación serena
Cuando la plaza arde
Y enciende el único ojo
De la inmolada bruja.
La batalla, después
Y antes, siempre fue
Desigual para el soldado.
Por otros murió él
Sobre el cuerpo de su hermano,
Y la ballesta y la lanza
Y el arcabuz y la metralla
Fueron su danza,
La ronda triunfal en el campo
Abierto de su inocencia.
La noche vuelve por su mar,
Las pupilas por la luz,
Las palomas retornan
Del sol, desconocidas.
Ante el altar de incienso
Se ha pagado el tributo
Y las flores crecen
Sobre el pecho muerto
Del soldado, caído
De bruces
Sobre la vieja cruz
De la victoria.
Ahora nadie quedará:
Sólo la rata y el azufre,
Entre la invisible
Esquirla de los sabios nuevos.
El silencio y los amontonados
Autos viejos, la basura y el viento.
Edades, juntas y muertas,
Retroceden el tiempo.
Del horizonte surge
Un dedo azul y traza el agua,
Arrima los peces desorbitados
En las playas, los junta
Para que brillen y saluden
Al primer día.
Las palomas retornan
Del sol, desconocidas.


Poema Siempre igual - Astur Morsella