Poesía española

Poemas en español

Dikt Ruinas

El cielo de los muertos es la flor de albahaca.

Primero es el paisaje,

Luego el descendimiento de la nieve

Sobre las cisternas de la memoria,

La puerta que se cierra, la mirada

Que se vuelve del tamaño del ojo.

¿Quién podría distinguir

En este descampado nuestra casa, entre tanta maleza?

El reflejo suave de los vasos

Detrás de las palabras, la porcelana tibia,

La paciencia nocturna

De los cuencos y las ensaladeras.

Aquello que de humano tenían los manteles,

Los racimos de agua,

El misterioso pan que compartíamos.

Construimos la casa junto al muro

Que no vimos caer, sobre la grieta

Aún imperceptible.

Una casa de polvo de madera en la que estaban todos

Los pensamientos de los vivos.

Como la oscuridad que se consume

En una hoguera apagada,

Un día fuimos saliendo de las habitaciones

Y cerrando las puertas,

Cercados por las sombras buscamos otras sombras.

¿Quién llenaba el vacío? ¿Quién la grieta

Que la unía a la nada?

El olor del enhebro,

La hoja solitaria

Que se mece de pronto sobre él en esta hora

Todavía lentísima, sin aire:

Aquí, en la oscuridad de los arbustos

Donde un perro agoniza, entre las ruinas

De aquellos que un día fuimos

Y los restos de ahora, contemplo mi pasado

Como los caminantes

La porcelana roja de una nube.

Porque tengo la edad en que uno es sólo

Lo poco que recuerda,

Mi voz en lo profundo de las habitaciones inclinadas

Ha acabado en susurro.


Dikt Ruinas - Basilio Sánchez
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