Poesía española

Poemas en español


Dikt Tenochtitlán

En Tenochtitlán
los tallos y bulbos
brotaban por alrededor,
las aguas fluían debajo de los puentes
de tronco, rocas y cuerda;
el águila visitaba
la cámara real
no para devorar a la serpiente,
para fecundarla.
Ahora Tenochtitlán está rodeada de guerreros.
¿Cuántos habrá en la oscuridad hervida en fuego?
Miles quizá, quizá millones.
Cada uno sosteniendo en una mano
su propia antorcha
y en la otra
la venganza.
Las barcazas tiemblan en la orilla.
Loa caballos agitan el horror.

Adentro, un hombre mira la escena
envuelto en su feroz silencio,
en la grandeza de su miseria.
Esta noche apenas comienza.


Dikt Tenochtitlán - Cé Mendizábal