Poesía española

Poemas en español

Pierrot loco

El guitarrista ciego toma una rosa azul triangular Para decapitar la tarde. Los saltimbanquis trituran el azul y la rosa […]

Genealogía de la hembra

Yo, que fuera tu Agar, la esclava, y fuera Jezabel, arrojada a los perros de la noche y, así, fuera […]

Transmutación

Volvería a ser piedra. El pensamiento aquel que circundara al mundo Completamente ebrio. La luz. La panacea agreste del viento […]

Larga es la noche

Levantárase el velo de la tarde, El séptimo, el perfecto fluir En donde las estrellas Incrustaran sus cuerpos encendidos. Abriera […]

No hubiera amor más grande

«He visto los mejores cerebros de mi generación destruidos por la locura, famélicos, histéricos, desnudos.» Allen Ginsberg Ese de cuya […]

Descendimiento

También tú estabas muerto. No fuera yo la virgen, la hembra que tuviera recostada tu cabeza en mi pecho, ni […]

Temporal

(Ray, llévanos con tu vara ciega por la Zona Peligrosa de la Mente y sorpréndenos otra vez) (Armando Romero) En […]

Mar de nadas

Será difícil arrancar del ciego enredado una flor: ni una flor sólo, porque son siglos maraña y pánico. (Leopoldo de […]

El poema

Cuando no sabía que yo era poeta (Marina Zvetaieva) Primero fue el agua. Mi madre me lavó entre esas cosas, […]

En torno a ella

Giraron así, en torno, los colores. La muerte de la amada que, ahora mismo, Se convertía en sol Se incendiaba […]

La relatividad del todo

No fuera la amplitud sin ese tiempo, Sin esa cuarta dimensión no fuera el alto, No pudiera medirse la muerte, […]

Segundo acto

¡Cómo no me voy a quejar cuando te veo a ti Y a las otras mujeres llenas Por dentro de […]

I

Ya hemos vuelto de nuevo al invierno de la lluvia. Tocamos la gran piedra y su alquimia Nos redujo a […]

También caja de música

A veces me pregunto Qué se hizo de todo cuando nada. De la puerta del mar en donde el mundo […]

El beso de la muerte

Hemos hecho el amor y a fuerza de cadenas No hemos vencido nada. La fiera, resurrecta, se imprime en los […]

El último tren

Escucho cada noche cómo una voz purísima, el muchacho tristísimo que cada tarde muere, me invita a huir, señalando con […]