Poesía española

Poemas en español

A qué

¿A qué? ¿A qué? La casa y la huerta, nueva mañana, a qué el mar aunque me embriague, aunque él […]

Yo no tengo soledad

¡Yo no tengo soledad! Es la noche desamparo de las sierras hasta el mar. Pero yo, la que te mece, […]

La cajita de olinalá

A Emma y Daniel Cossio I Cajita mía de Olinalá palo-rosa jacaranda. Cuando la abro de golpe da su olor […]

Despedida (2)

Ya me voy porque me llama un silbo que es de mi Dueño, llama con una inefable punzada de rayo […]

In memoriam

Amado Nervo, suave perfil, labio sonriente; Amado Nervo, estrofa y corazón en paz: mientras te escribo, tienes losa sobre la […]

Ángel guardián

Es verdad, no es un cuento; hay un Ángel Guardián que te toma y te lleva como el viento y […]

La tierra y la mujer

A Amira de la Rosa Mientras tiene luz el mundo y despierto está mi niño, por encima de su cara […]

Arrullo patagón

A doña Graciela de Menéndez. Nacieron esta noche por las quebradas liebre rojiza, vizcacha parda. Manar se oyen dos leches […]

El surtidor

Soy cual el surtidor abandonado que muerto sigue oyendo su rumor. En sus labios de piedra ha quedado tal como […]

Interrogaciones

¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas? ¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas, las lunas de los ojos […]

Si viene la muerte

Si te ves herido no temas llamarme. No, llámame desde donde te halles, aunque sea el lecho de la vergüenza. […]

La ronda de los colores

Azul loco y verde loco del lino en rama y en flor. Mareando de oleadas baila el lindo azuleador. Cuando […]

Día

Día, día del encontrarnos, tiempo llamado Epifanía. sin frenesí sobre los pulsos que eran tumulto y agonía, tan tranquilo como […]

Una palabra

Yo tengo una palabra en la garganta y no la suelto, y no me libro de ella aunque me empuje […]

Al oído de cristo

A Arturo Torres Rioseco I ¡Cristo, el de las carnes en gajos abiertas; Cristo, el de las venas vaciadas en […]

Tres árboles

Tres árboles caídos quedaron a la orilla del sendero. El leñador los olvidó, y conversan, apretados de amor, como tres […]

La flor del aire

Yo la encontré por mi destino, de pie a mitad de la pradera, gobernadora del que pase, del que le […]

Doña primavera

Doña Primavera viste que es primor, viste en limonero y en naranjo en flor. Lleva por sandalias unas anchas hojas, […]

Ceras eternas

¡Ah! Nunca más conocerá tu boca la vergüenza del beso que chorreaba concupiscencia, como espesa lava! Vuelven a ser dos […]

Canción amarga

¡Ay! ¡Juguemos, hijo mío, a la reina con el rey! Este verde campo es tuyo. ¿De quién más podría ser? […]