Poesía española

Poemas en español


Dikt Insertidumbres

– Regresa mañana – y su pelo escondió la cara. – Mañana? es hoy? o mañana?- y miró sus manos sudar el invierno. – Mírame – sus labios sangraron la respuesta. – Has visto los días de ayer, puedes ver mis ojos-. Sonrió – mi memoria está fallando se detiene en lo colores-tomó un sorbo de aire y se levantó – hay días que no te entiendo, ‎tus pies hacen ruido – y miró los suyos con desprecio. – Si cambiara mi nombre te haría feliz – miró la pared – estoy harto de leerte entre líneas curvas-, silencio, – regresa mañana-, llanto, – mañana? mañana es hoy – y cerró la puerta y su espalda se apagó en la noche.
Su mirada quedó sobre la puerta – comienza a llover, como siempre – apagó la luz – esta humedad no cesa – rompió un vaso. – Solo es ruido – cerró la puerta con fuerza – solo es ruido, solo eso – se sentó en la cama revuelta – siempre vuelve por allí – prendió un cigarrillo y lo apago. – En noviembre, sobre la cama, tengo sueño – abre la boca, – el techo está húmedo – mira la puerta. – Con dos almohadas ya no me duele la cabeza – mira la puerta, – me mata ese sol, el naranja me ciega – toma un lápiz. – Soñé con vos – mira su pecho, – podría cerrar la cortina – mira el picaporte, – estabas corriendo – mira sus brazos, – mejor duermo, será mejor olvidar el brillo-, gira con su mirada al marco, – corrías mucho, pero no tenias gesto de cansado, mirabas hacia atrás a cada instante – levanta las manos, – tu boca estaba seca, gemías – mira los ojos cerrados, – era el desierto, había arena-, aplaude el aire, – de repente gritabas, un grito desgarrador – se sienta, – despierto y te veo sudado-, corre hacía la puerta y se detiene. – Te beso y sonreís – camina hacia atrás, – te beso y sonreís-pude sentir el beso que me dabas – cierra los ojos. – Cuando despertaste yo ya dormía – cierra los ojos. – yo te bese la frente y volabas de fiebre – mira las manos. – Solo veía tu espalda grande – enreda su pelo. – Yo te cuidaba, tenias la frente ardiendo – posa sus ojos afuera. – Tomabas grandes bocanadas de aire, y sin embargo te asfixiabas-, abre los ojos sobresaltada, – te abrace y de a poco te fuiste enfriando-, mira el vaso vacío – de repente apareciste en el agua, nadabas sin brazos, solo movías las piernas – sopla el aire. – Tu cuerpo estaba duro, como resistiendo el viento, no decías nada-, yo te miraba desde arriba del árbol de pino – te hice masajes en los pies – estire la mano y te me ibas – te grite al oído que respires – me quede sola, sola – no me escuchabas, afloja – mire hacia atrás. Y todo estaba oscuro, tuve miedo de volver – y sonreíste, pero yo creo estaba dormido – afuera comienza a llover.
-Tal vez esta lluvia, lave las calles – haría falta siglos, la sangre no sale fácil – mata más fácil la ignorancia que una bala de plata – mis demonios están guardados bajo la cruz de madera – me ves – te extraño – mejor, volve mañana – mañana, quizás mañana. – No puedo saltar el muro, trato de ocultar mi cara-, se para frente al espejo. – afuera los gritos distraen los cuerpos, déjame herido, quiero volver-, – cuatro pasos nos separan, cuatro pasos-, camina. – He sangrado tantas veces, nada cierra-, mira sus ojos. – Podría violentar tu cuerpo, flagelarlo, y mi miedo se iría-.
Aquí comienza el dolor, debajo del pecho, – te amo y tengo miedo-, – dejemos para mañana lo que tendríamos que hacer hoy-, – no hay mañana sin hoy-, lentamente enciende un cigarrillo, – si me besas hoy mi recuerdo será mañana-, se descalza.


Dikt Insertidumbres - Hector Acevedo