Poesía española

Poemas en español


Poema Erase una vez la novia

Erase una vez la novia
La amiga
La amante
La esperanza moribunda…
Solía abastecerlo de adicción desde su pecho…
Cantaba sus arrullos…
Tocaba delicadamente sus mejillas… reconociendo las verdades al instante…
Fue su novia
Su enemiga…
Su desastre y desolación…
A la que una vez le fue sincera… este débil personaje le creyó hasta las mentiras más inverosímiles…
El contaba sus únicas estrellas desde la ventana que adornaba el espacio infinito de la alcoba traicionera…
Por compromiso y como era de esperarse… le regaló una vista más cercana de orión que hoy seguramente extraña…
Ella fue total…
Fue crédula…
Fue su amor verdadero y también su desamor…
Con ella huyó de si mismo… y antojado de su desbordante parecido a un ser que nunca había visto, se le escondió en un abismo en el que sufrió y lloró con su partida…
El vivió intensamente, pero hoy no lo agradece… tal vez lo haga mañana…
Mañana será un asterisco en el recuerdo…
Será un amor intocable…
Será la comparación de quienes tratan y no pueden…
Cuando él le escriba ella será el deseo de la yema de sus dedos desnudos y de la palma de sus manos atrevidas…
Será un sueño repetitivo y ridículamente esquivo…
La agitación de sus alas y la excusa al nuevo dolor que se aproxima…
Un golpe en la nariz y el deseo de venganza… como ahora es para ella…
Y ella, que no sabe aun quien es realmente… ni quien será al día siguiente…
Qué malvada fiera devorará su rastro… quién la extrañará…
Un clon de su ausencia que despierta en la oración que de partida él le dejó… continuará la escena en el telón de su desdicha… la función mejor pagada…
Seguramente no es la que era… ni la que mañana será…
A ella solamente le queda un recuerdo que atesora…
Como el breve paisaje de cuando eran niños… cuando la nena que lo amaba le elevaba el alma a un éxtasis de alegría que llegaba hasta el llanto…
Vivieron una vez sin morirse a cuentagotas…
Crecieron y su corazón alegre le adornaba el rostro… y el inocente debutaba al mundo…
Ese fue un amor envidiable… y no la tragedia venidera…
Dudando de si fue un pecado haberlo tentado de tal manera y haberlo abatido, ella clama por perdón en medio del castigo de un amanecer equidistante… la madrugada puntiaguda y sus crueles palabras de amor y de esperanza…
Se convence de que tendrá ese derecho algún día…
Pagarán por su pena con cupones de descuento…
Ayer en la noche que ella protagonizaba su novela, amarrándose las manos le escribía sin valor para hacérselo saber… se magullaba de nuevo con la imagen placentera de su desamor a lo lejos… y sus letras que clamaban por la piadosa presencia del cálido beso y la mirada penetrante…
Se lavaba meticulosamente ese asterisco imaginario en el centro de la palma de sus manos recordando su miseria… repitiendo “alguien debería traducirme”…
Debería contarle a un subversivo su maniático problema del amor que se ha perdido… y se le ha quedado lejos después de tanto y tanto huir…
Él… se ha quedado solo en medio de un ramillete de aventuras que seguramente lo levantarán desde el abismo… y la buscará para en venganza rosarle tan solo la mirada…


Poema Erase una vez la novia - Johana Cortés Bolaños