Poesía española

Poemas en español


Dikt Contradicción virtual

Los ojos, ¿son los ojos?
Los ojos no lo son, son los oídos.
¿Nada veis con los ojos,
Ni oís con los oídos?
¿Se contradicen todos los sentidos?

Se pone opuesto el gusto,
Y el tacto ni se mira ni se toca.
Aunque es táctil su busto
Y amoroso en la boca,
Con el oler oliendo se sofoca.

Débiles todos, fuertes,
Son sentidos difíciles, profundos,
Hacen vidas y muertes,
Parecen moribundos,
Fingen como asustados vagabundos.

Son cinco pero es uno,
aunque está dentro y solo yo le siento
Sin sentido ninguno.
Es uno, pero miento,
Son cinco alimentando al pensamiento.

Cierro los ojos, veo,
Me tapo los oídos con las manos
Y en oír me recreo,
Oigo pasos lejanos,
Veo en el más allá seres humanos.

Veo, lo siento, broto,
En el jardín de las contradicciones,
Lo toco y gusto. Noto
Más sensaciones, sones,
Que estos cinco sentidos son ficciones.

(De Sublevación de la melancolía, 1987)

LA GORGONA ME ABRAZA
Tetis: Este tiro de gracia que le dan al poeta
Escuece en la palabra.
¿Le dejarán, ya muerto, ya tranquilo?
Este tiro de gracia disparado desde la impunidad
Es hacerle a la Historia una desgracia nueva.
Es evitar que la palabra hable,
Para quitar razón a la verdad.
Es un largo exterminio de la vida que canta,
Aunque se queda el calor de los pájaros
Y el sabor de su música en el aire
Y todos en el eco.

Tetis, qué tranquilos estábamos amándonos en ti,
Contigo y en tu gracia. Y ahora el tiro
De pistola política disfrazada de Euríala,
La traviesa Gorgona,
Porque Medusa es débil y Perseo la vence.
Por eso digo al héroe que no cante por mí,
Porque el mortal se escurre y se escapa y se va
Y te destruye desde lejos,
Y se le dan muy bien las sombras para irse.
Sólo existe el posible, que el héroe venga y llore.
Quizás, libres sus lágrimas, resuciten un día
A aquel poeta muerto,
Que hará mares las
Suyas y un Argos sus Canciones,
Todas juntas, a una.
Y a navegar de nuevo, Tetis.
Siempre nereida mía, condúcenos:
¡Ya tengo el vellocino…!

(De Argumento de mi biografía,2000)


Dikt Contradicción virtual - Juan Antonio Villacañas