Poesía española

Poemas en español


Dikt Kyoko: la llave, la puerta, el reiki

[A Kioko Moriyama]

Japón fue el país que elegiste,
Cuando en la Tribu te preparabas
Para emprender este viaje
Terreno y Terrenal.

Tú fuiste la primera que irrumpió
En mi espacio sombrío,
Venías liviana
Serena y sonriente,
Traías la mirada baja,
Como queriendo encubrir un secreto,
Pero reías espontánea,
Familiar y campechana.
Yo, solitario y cansado,
Creyendo mi misión concluida,
Ya me preparaba para mi partida feliz.

Pero con tu sabiduría legendaria del Oriente
Cumpliste con creces tu misión secreta
Dejándome apto, limpio y puro
Para la historia meticulosamente preparada.
Con tus manos calientes de energía
Nutriste mis sentidos de poesía.
Y me vaciaste del cansancio que me agobiaba.

Yo me resistía,
Ay, cuanto me resistía a creer en otra cosa,
Y para mí mismo me repetía:

¡Aterriza, aterriza!!!
¡Aterriza Luisito!!!
Y vive lo terrenal,
Y sólo lo terrenal.

Porque eres el Maestro de tus decisiones,
El Director de la orquesta que nutre tu vida,
El conductor de tu carro corporal,
El maquinista de tu mecánico tren.
Vas por los rieles prediseñados,
Pero tú, y sólo tú sabes
Dónde, cómo y cuando detenerlo.
Tú, y sólo tú eliges la velocidad de la máquina,
Los rieles son tu destino
Y la locomotora, la locomotora eres tú.
Si quieres descarrilar,
Entonces acelera, acelera,
Acelera más y más
Hasta agotar el equilibrio,
Y entonces,
Entonces ya no hablaremos más.

Pero tú,
Maestra mía,
Sabías lo que hacías,
Y manejabas las herramientas del tiempo,
Con tu oriental y desconcertadora paciencia.


Dikt Kyoko: la llave, la puerta, el reiki - Luis Arias Manzo
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