Poesía española

Poemas en español


Poema La habitaciÓn verde

A Francois Truffaut y a Henry James.

No pienso llorar porque el sol desaparezca en el horizonte,
Porque me duela el corazón y las palabras huyan,
Porque la muerte me haya arrebatado lo más preciado,
No quiero resignarme a perder lo que más he amado.

Para ellos dispongo este santuario, este bosque
De velas amarillas, para ellos dejo las fotografías,
La salvación revelada que de ellas se desprende,
Para ellos la oración, la fe, el canto de los pájaros.

Marcel Proust comparte espacio con André Bazin,
Hay muchachas anónimas que desaparecieron
Repentinamente, y amigos tersos que me miran
Silenciosos, y amores que fueron encaje en la tarde.

Oscar Wilde mira la lejanía, Cocteau se adorna
En la expresión, Oscar Werner aparece abstraído,
Muertos que quedan viviendo en una imagen,
Como Francoise Dorlèac y su risa de cascada.

Fotografías que son el último sostén de lo vivido,
Gestos que la cámara aprisiona, donde el después
No existe, donde todo se queda en suspenso,
Los ojos quietos, la boca muda y el aire yerto.

La guerra es brutal. Arrastra cuerpos, sangra en
Las manos, llena los ojos de cuervos, aniquila.
Aquí está su destrucción, su rabia, su torvo
Cementerio de cadáveres, su pólvora y su miedo.

En este lugar rezo por los que no están, por los
Que se fueron, recorro sus nombres, sus historias,
Preparo el rincón que me aguarda, mido la soledad,
Contemplo el tiempo detenido en la noche infinita.

En este ámbito de verjas solitarias y cipreses
Ausentes fundo esta capilla de luces desvividas.
Busco el rumbo que ya no existe, busco
Las voces desasidas, el eco de los muertos.

Mi amor se fue hace tiempo. No hay olvido.
Rozo con mis lágrimas su estancia, defiendo
Su muerte con mi vida, recuerdo sus labios
Meciéndose en la marea de los días más claros.

Y no lloro por los que se ausentan, los retengo
Aquí entre la densa niebla, vivo para ellos, los sustento,
Mi sombra se aproxima a su corriente mansa y alta,
Los llamo, los convoco, los lleno de recuerdos.

Y no pienso llorar porque la muerte me haya
Arrebatado lo más preciado, y no quiero
Resignarme a perder lo que más he amado.


Poema La habitaciÓn verde - Luis García Gil