Poesía española

Poemas en español


Dikt Nabucodonosor

De la Asiria monarca omnipotente,
Creyó del mundo antiguo ser el dueño,
Y por lograr su temerario empeño,
«¡No soy Rey, que soy Dios!», gritó demente.
«¡Oh polvo que animé!-dijo doliente
El gran Jehová, mirándole con ceño-.
Pues más que humano te juzgaste en sueño,
Menos que humano te hallará la gente.»
El regio manto que en sus hombros pesa
Cayó, dejando ver la piel oscura,
Donde el áspero vello hizo su presa;
Inclinó la cerviz con amargura,
Y mordiendo, al pasar, la hierba espesa,
Bramando se alejó por la llanura.


Dikt Nabucodonosor - Manuel Del Palacio