Poesía española

Poemas en español


Poema Ni recuerdo o esperanzas

El eclipse anular que destellos sobre mis sentidos
Apegados cual quisiera poderoso, cambiar un viento sombrío.

Un valeroso fatalista, receloso y humanista
Ronda aquella opulenta trayectoria
Descubriendo lo profundo del terreno liberal.

Sin palabras o sin besos, decidió callar la esperanza,
Y seguir adelante, aferrado en el olvido
Pensó, nunca más de los placeres omisos…

Fatigado y recobrado de esperanza
Valiese dicha pena y seguro como dos
O serán más, los que nunca dejaremos de nombrar.

Parece que trivialmente
Y muchos dirían soso y sin sentido
Entre mezclas del dialecto de los míos
Y sutilezas aparentes del idioma original
Todos hemos escuchado algo que dice así…
Comenzaba una vieja conocida.

Porque ante todo, podré estar seguro
Que nunca me faltará, y sin acordes ni ritmos
Que acontecen las paciones vanales
Del espíritu guerrero, siempre relucirán.

Y como musa prodigiosa
Al cual barroco caprichoso
Le pondrá un matiz en lo vació
Para que nueva belleza sobresalga
Entre líricas sin fe de mimos.

No lo trato de cambiar, ni mucho menos olvidar
Aparentemente, es uno no más
Cuyo proceso gradual y ostentoso
Refleja en sus normas y atracciones
Costumbres a las que es mejor esperar.

Tanta espera, no correspondiese al mejor orador
Mucho menos redactor, salvo a ese que pensaba agudamente
Nunca por vencido de innumerables batallas saliese victorioso.

Hoy, cierro mis ojos… siento, pienso y resiento
El ardor húmedo de aquellas…
No pudieron haber sido las primeras
No obstante, cegadoras de recuerdos sombríos
Que contra mi espíritu e inocencia
Liberaron una ira sin razón.

Nada ni nadie tiene sentido
Y no era de esperar
Que aquella primera aun lo tuviera.

Dudoso y desesperado rondaba mi camino
Como tantas veces un caminante
Lo revelaba ante mis ojos
Que se fundían entre tantas almas sin un cuerpo
Que aprenden a vivir el mundo receloso
Con el más opaco interés de los que siempre recordaran
En un invierno frío y gris, grato y fúnebre veranillo de San Juan.

Tantos y tantas en mi cabeza
A medida que pienso como la he vivido
Experiencias y enseñanzas de otras mentes
Que llenas de alegría me trajeron
De vuelta en este viaje ocasional
Y por poco provisional.

Una gorda, mulata indiecilla
Soberana de los suyos, pudiente y caprichosa
Tenaz como debe ser una mujer
Forjo en mis sentidos, el presente de mi alma
Y con una sed sobre mi espíritu
A medida que pasa el tiempo
Sus palabras cobran vida.

Tampoco puedo dejar de lado
El soporte efusivo de cuyos nombres es mejor olvidar
Siempre nombraré al innombrable
Mal habido y mal decido por algunos
Quien afortunadamente aún posee
Ese impúdico vigor literario de un orador poético y vivaz.

Resumía sobre un campo de pasiones
La influencia de una vida, extensa trayectoria
Con más de mil historias, cuyo fervor resalta el poderío en mi caminar.

Otros dos son de los míos, pues en sus más extrañas aventuras
Algunos esculpieron sus raíces melodías
Y por supuesto, como comenzaba una
Debía seguir la otra.

Cuando sentimos que todo cambia
Respondiendo ante sombra y viento
Por la vida sin motivo, el viajero levanta el alba
Sobreviviendo dijo, sobreviviendo…

Y mejor ni mencionar
A la que quiso enseñarme a besar
Fue una primavera de un amor
Amarillo y fugaz…

Sus más hermosas y majestuosas
Llenas de historia y ocasión
Me sobrellevan a mi monte
Curioso de admiración, que por el mío
Siempre azul pintado será mi predilección.

Mario Espinoza


Poema Ni recuerdo o esperanzas - Mario Espinoza