Poesía española

Poemas en español


Poema Arte poética

Por montes y llanos amargos, recorro este universo,
Y por oscuras callejas, solo, sin lamentos me perdí.
Hoy que la luz alumbra de este lado, no de mí,
Busco tus huellas y tu rostro, Extranjera Azul,
En silencio por los estrechos días y las largas noches.

El tiempo es un dilema y camino por él,
Plagado de dudas, como montañas,
De un lado a otro, como barco a al deriva
Tanto años, y tantos otros años más, voy
Sin puerto, sin bandera, sin horizonte cierto en mis amores.

Allá van estos pasos marcados de ceniza,
Envueltos de barro, regados de olvido.
Traicionado por sombras sin memoria
Que sin piedad me lanzaron una piedra en pleno pecho,
Allá detrás de las montañas donde se enroscaron como dudos laberintos.

Los olivos que de la ventana miran, la miseria
Del universo entero, miran también mi pena,
Mi furor y mis batallas que solo enfrento.
A veces, estrechado por el hambre, ando y ando,
Despacio, empujado por el viento, para no quedarme en el camino.

Desde aquel instante que tu sonrisa imaginé,
Al filo de las tardes, Extranjera Azul, te recuerdo,
Y te reinvento cada día, para enfrentar el día.
No es sólo mi silencio, son también mis sueños,
Los que rugen, en el fondo de este llano amargo.

De una puerta a otra puerta, voy atado a mi destino,
Buscando a los amigos del camino.
Alguno habrá, me digo yo, mientras ando,
Volteando las esquinas de las palabras
Aquellas que encierran la otra cara de las gentes.

A ambos lados del inmenso río de la vida, crecen:
Piedras como árboles, con ojos y con dientes.
Hay que pasar por esta selva oscura, Extranjera Azul,
Para ver la luz, para verte, para ver a mis amigos;
Ya que por este mundo, mucha gente nublan lo que son.

Busco en el desierto de mi pecho herido: una luz, un camino, un sueño,
Lejos de las voces arrugadas que pasan por los hilos y los nefastos
Vientos,
Aquellas que se arrastran por el polvo y luego,
Muerden como pirañas,
Bajo las sombras oscuras donde moran.

Ahora no quiero recordar nada de aquello;
Pero, me digo, cómo olvidar lo inolvidable,
Si en la memoria de los mortales, el olvido no existe.
Entonces vivo, sobre los escombros de los días amargos,
Buscando el río que me conduzca fuera de este laberinto.

Más allá de las gastadas noches, te miro, Extranjera azul,
Como un reflejo en le fondo de mis ojos, y me alegro.
Mañana estaré solo, mirando el horizonte.
Veré un paisaje hermoso y un camino largo como un sueño.
Allí quiero encontrarlos, amigos, para juntos continuar el resto del
Camino.


Poema Arte poética - Porfirio Mamani Macedo