Poesía española

Poemas en español


Dikt Un adios

Lo vi envolverse constelada la estela

De su piel rosada y blanca como seda

Y en las auras sin luz conspiró a solas

De que era mejor partir por los vitrales

Ocultarse y reír; y verme llorar tras las cortinas

Cuando la triste soledad hoy me acompaña

Bailando una tonada en su memoria.

En el celeste azul de aquellos ojos,

Que se llenaron de cosmos y de vida,

Conjugaron la faz de mi alegría

Y embrutecí de horror con la noticia

De que el hermoso hombre de la guajira

Me dejó una nota de arpegios compungida

Del llanto que se me desprendían

En la conspicua paz de mi noviembre.

Cuando esto pasa se prolongan las horas

El mudo asombro que balbucea y gime

La garganta se ensancha por gritar y no grita

Y se secan los zumos del alvéolo

Y tengo en la cabeza expedita la imagen,

Da vueltas su ternura; ¡es mi locura!

Que entiendo bien que es eterna tu ausencia…

¡y canta y llora la soledad del mudo augurio!

Que se abate y se cae en desconsuelo.

Que apasionada de los extintos anhelos su morada

De los tristes adioses su mirada

De los engaños y desengaños la estocada

Desangra el infinito rincón de su alma inquieta

En la flor de mi dermis pálida que enferma.

Adios, mi precoz dulcecito de las ninfas,

De las que no llegaste a probar su esencia,

A las que lo dejaste ateridas sus ganas.


Dikt Un adios - Roberto Benjamín Escobar Melendes