Poesía española

Poemas en español


Dikt Viana do castelo

Siempre amanece por las calles del invierno.

Arremete la lluvia tras los árboles

Con rigores de lápida y frescura.

Siempre amanece por los miradores del viento,

En la lengua del Lima lamiéndonos la vista.

De ahí la lejanía,

La penumbra ojival que dan los pórticos,

La bruma derretida,

La piedra minuciosa.

De ahí los peregrinos,

Los ángeles remisos, la iglesia diminuta;

También los prosadores.

Yo recuerdo la cuesta de las nubes

En el seno infecundo de los funiculares.

Os poentes, sin duda, carregados de azul,

Entre vielas estreitas alumbrar las mansiones,

Traducir las cartelas bajo el pez fronterizo

De las gárgolas líquenes.

También recuerdo,

De la misma manera que la arena,

El verdín y el escudo en los aleros,

La cruz en las esquinas en huraña vigilia,

El vaivén de un océano obsesivo

A rasgar do nascente.

Sobre la niebla entonces: un indicio,

Una aguda premisa para meses inéditos

Que cesar del hastío,

Un batir de vertientes, a babor de la tierra

Cuando casi es Galiza;

O tal vez la erosión, dilatando el prodigio,

De este valle al final que adivina un augurio

Donde siempre nos llueve.



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Dikt Viana do castelo - Salvador García
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