Poesía española

Poemas en español


Poema Mueren todos y nadie ha muerto

Atraviesa el acero una torre;
Herida queda; sangrando cemento queda;
Se desploman varillas y cristales
Que laceran cuerpos despavoridos;
La humanidad muere otra muerte de asfalto,
De vidrios; de ideologías enconadas.

Sin que los ojos aterrorizados
Lleguen a parpadear, parten la otra;

Uno… dos, varios estallidos las derrumban
Las estremecen; las desmayan;
Las vuelven polvo, escombros,
Muerte, Muerte y Muerte.

Un estallido, dos, tres, cientos,
Miles y una biblioteca milenaria
Yace en el polvo del olvido;
No hay tregua; vivimos muriendo
Esta muerte colectiva.

Muerte que recorre tierras extranjeras;
Regresa cansada, agotada
De beber sangre foránea
Y entonces viene en doble AA
Y se instala en su propia casa.

“Estamos bajo ley de muerte;
Sentenciados a una muerte colectiva”
¡Pero no! Escuchen la historia:

Érase una vez un monstruo
Que no respetaba la ley del bumerang;
Como chivo sin ley hacía y deshacía;
Ordenaba; escogía el destino
De los demás y los mataba,
Los exterminaba (…)

Hasta que una mañana,
Sorpresivamente, llegó a la puerta de su casa
Con dos alas enormes
El bumerang cargado de explosivos.

El monstruo había engordado demasiado,
Comía de día y de noche
Hasta que se indigestó
Y un día (…), los hambrientos,
Hartos ya de tanta abstinencia
Reclamaron Vida
Y la canjearon por la muerte
Que estaba en baratija.

Otros estallidos como lobos rugientes
En la culebra de metal madrileña,
Pedazos de vida por el aire
Combatiendo a muerte con la Muerte
Aplastante que volvía a lamer
Sin misericordia la Vida.

¡No siga!;Suplicó la Poesía;
Estamos cansados de cuentos de horror.
¡Volvamos al principio…!
Uno, dos, tres, sale el sol;
Uno, dos, tres, canta el ruiseñor;
Uno, dos, tres, nace un niño
Con pelo chino, con ojos aztecas,
Con piernas africanas,
Con ideas del Medio Oriente,
Con manos judías,
Con sonrisa humana,
Con ideologías justicieras,
Con el Continente Americano de corazón,
Con el idioma del amor
Tatuado en los labios…
Y luego, llega el equilibrio
Y no hay más odios, no hay más guerras,
No hay más muertes…
Hay vida conjugada con vida
Y llueve la armonía;
Llueve la fraternidad;
Llueve a cántaros el respeto;
Se mojan los hombres de ternura;
Se empapan de todas las culturas
Y ya fertilizados como están
Vallejo abraza al primer hombre
Y el planeta entero lo imita y acaban
Al fin con la insoportable Muerte.


Poema Mueren todos y nadie ha muerto - Teonilda Madera
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