Poesía española

Poemas en español


Dikt Sin piedad

¡No hubo piedad para él!
Como todos los humanos
Predestinado ya estaba
A terminar sin consuelo
Y más que a dormir…¡yacer!
Para siempre
Bajo el suelo

A pesar de sus infamias,
De aduladores vivió rodeado
¡no tuvo clemencia alguna!
Y entre llantos y lamentos
Usó a sus inferiores.

Sus huesos desgastados
Y el humo de sus pulmones
Con el sujeto acabaron…
¡con sus necias vanidades!

Muchos ancianos decrépitos,
¡y muy importantes señores!
Componen el largo séquito,
Con apenadas mujeres.

Daña los ojos húmedos
De aquellos que lo acompañan
¡la blancura de los muros!
De su nueva morada

Y en la paz de un lujoso sepulcro,
Descansan ya,
¡de aquel hombre poderoso!
Con holgura, sus despojos.

Las proezas que logró,
Entre sollozos y suspiros,
Ahora narradas son.

Y gimen las plañideras,
Y se evocan, de aquél macho,
Sus efímeras hazañas.


Dikt Sin piedad - Agueda Molina