Poesía española

Poemas en español


Dikt Poema sin final

Soportemos, de nuevo, las miradas lascivas,

Las miradas de odio, adoración o exánimes

Y propaguemos la sed por la inmortalidad

Absurda y mentirosa.

Imaginemos estelas que seguir,

Sombras de antaño diseñando la perfección

De un instante sin muerte.

Soñemos con un mar que, en su vaivén,

Imite los gestos confusos del amor,

Glorificándolos.

Hay una perfección distinta para cada cuerpo,

Pero no hay perfección: sólo limitaciones

Que modelan una esencia

Siempre, así, distinta.

Hablemos del instante

En que se desvanece la esperanza

De encontrar en los hombres

La clave del enigma.

He llegado a pensar que algunos hombres

Carecen de espíritu,

Se devanean en hilos fabricados por fantasmas

Y absortos se contemplan, a sí mismos,

En su seguridad.

Hay nombres indestructibles: nombres que hieden,

Mas conservan, también, su primitivo olor.

Estrechémonos, amada, y contemplemos,

Sorprendidos, un eclipse de luna.

Los nombres son indestructibles.

Por eso espero

Que la pasión subsista en este canto.

Quiero entregarme a ti,

Aunque este altruismo conlleve un holocausto,

Una ejecución en la que sea el reo.

Amémonos detrás de cada gesto, detrás de todo.

Todo tiene su esplendor: el esplendor de la fatuidad.

Busquemos un espíritu festivo tras el que adormecernos.

Ahí está el misterio de la pasividad,

La llave de la existencia silenciosa.

¿Adoraremos siempre lo imposible?

Todos tenemos un deseo que se niega a sí mismo.


Dikt Poema sin final - Antonio Redondo Andújar