Poesía española

Poemas en español


Dikt Pero tambiÉn cantaste

Pero también cantaste a las muchachas

De boca roja como una ciruela;

Tus versos las pintaban azucaradas,

En el balcón, soplando una candela.

De sus mejillas se nutrió la gota,

La sal y la pleamar de tus poemas.

Sus ojos eran lámparas en noches

Cuando no había espejos ni luciérnagas.

Ninguno, como tú, cantó al amor.

Ninguno, como tú, las hizo bellas

A las mujeres de redondos pechos,

De pies pequeños, de rojizas mechas.

Nombraste a todas: quién no tuvo turno

En el elogio de tu voz contenta.

Con dulces uvas de tu Chile amargo

Brindaste por la luz de sus caderas.

Usaste, a veces, rosas de sus madres,

Geranios de sus hijas y violetas,

Con que alfombrando fuiste sus pisadas.

Las últimas, se hicieron las primeras.

Silbaste a la mujer. Silbando sigues

Aunque acostado y yerto en larga hierba.

No dormirá tu voz, salada y larga.

Ni habrán de apaciguarse tus poemas.


Dikt Pero tambiÉn cantaste - Delfina Acosta
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