Poesía española

Poemas en español


Dikt El puñal

A Margarita Bunge

En un cajón hay un puñal.
Fue forjado en Toledo, a fines del siglo pasado; Luis Me-
lián Lafinur se lo dio a mi padre, que lo trajo del Uru-
guay; Evaristo Carriego lo tuvo alguna vez en la mano.
Quienes lo ven tienen que jugar un rato con él; se advier-
te que hace mucho que lo buscaban; la mano se apresu-
ra a apretar la empuñadura que la espera; la hoja obe-
diente y poderosa juega con precisión en la vaina.
Otra cosa quiere el puñal.
Es más que una estructura hecha de metales; los hombres
lo pensaron y lo formaron para un fin muy preciso; es
de algún modo eterno, el puñal que anoche mató a un
hombre en Tacuarembó y los puñales que mataron a
César. Quiere matar, quiere derramar brusca sangre.
En un cajón del escritorio, entre borradores y cartas, in-
terminablemente sueña el puñal su sencillo sueño de
tigre, y la mano se anima cuando lo rige porque el me-
tal se anima, el metal que presiente en cada contacto al
homicida para quien lo crearon los hombres.
A veces me da lástima. Tanta dureza, tanta fe, tan impasi-
ble o inocente soberbia, y los años pasan, inútiles.


Dikt El puñal - Jorge Luis Borges
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