Poesía española

Poemas en español


Dikt Xxvii (.ii)

«Tú no eres gajo, grumo ni silencio
Tú no eres inútil en el país del viento»
Me permito
Que el mal tiempo entre por la ventana
Me permito
Mirar los ojos de quien traiciona
Por un creer en un sublime duelo
Hacia lo que le pertenece al universo.
No mezclo
Vecinos rumores,
Ya que siendo, la despedida
Tocar la puerta con mano firme
-es hora de no abrir lo espeso del silencio
No hay amores que de cierto dejen
Su puerto tierno –
No mezclo
La vida persigue
Al que por bien no se reconoce en ella
Y por muy desnuda que corra mi sangre
Junto al verbo
Sus cortejos se opacan,
Los ojos se lastiman con la sed
Al percibir, otro soñoliento paso.
Me permito
Aunque sea una vez
Dejar caer el velo por más viento
Que entre rompiendo los espejos
Mojando con furia las hojas
Que se mueven por bendita dentro de mi recinto
Golpeando los santos contra el marco
Deseando volar con la misma fuerza,
Por el arrojo que las mantiene fibrosa
Con tórrido y revelado aliento
Siendo cultivo del íntimo terreno
Por
Herencia de sangre
Aunque, soy – ¿o somos?- el desprecio
De lo que nos miran
Con cierto recelo desde lo externo


Dikt Xxvii (.ii) - Milagro Haack