Poesía española

Poemas en español


Dikt La que acoge y conforta

La que acoge y conforta
La que marca con su espera el lugar del término
La que no es pregunta pero hace posible la respuesta verdadera
La que ve mi visión
La que es estela en el agua y oriente en el aire y regazo para ser
Comprendido
La que dialoga en la soledad
La invisible compañía
Aquella a quien hablan las palabras no dichas
La que vive y respira en mi intención
La que recibe mis pensamientos
La que devuelve mis preguntas transfiguradas
La aguja del compás cuya punta errante soy yo
La que hace mi casa en todas partes
La que conversa en el bosque que oigo hablar
La que medita en el crepúsculo que me inunda
La que duerme en los soplos que me hablan
La que ríe siempre ríe en el día inmortal ella
Horizonte que mira luz que acaricia
Medida del cambio alma del vuelo
Secreto del amor
-traicionada olvidada perdida
Ángel negada mirada sin respuesta
Reina desfigurada diosa muda
El viento ya no es tu voz
Mis horas no son las perlas que tu mirada traspasa y une
Mis palabras se disuelven en el aire
Ya no sé descifrar lo que digo lo que hago
Alguien que no he llamado se instala en mí y piensa brutalmente
Su mirada feroz nunca se tranquiliza
Y el agua no tiene alma el aire no palpita
La tierra está gris y yerta como un asesinado
Nada canta nada ríe el coro está disperso
El tiempo suena a hueco las horas caen a tropezones
Qué espero por qué vivo
Por qué cierro los ojos con violencia en espera de que acabe el día
Quién es este que se obstina en ofrecerse al torrente del tiempo
Por qué pisa la tierra por qué respira el aire
Por qué mancha y aplasta y pudre en torno suyo
Ah no permitas más esta vergüenza
Ángel alma pureza ven
Vuelve no te lleves la espada de fuego
Incéndiame lléname hasta los bordes de pesada ceniza
Sacúdeme con tu vuelo huracanado
No me perdones no soy yo a quien perdonas en mí
Devuélveme tu amor y tu desgarradora existencia
Tu dura alegría tu quemadura solar
Cuando fui el amado de la tierra desnuda
El deseado de la pulcra indigencia
El predilecto de la Madre descarnada
Cómo podré perder la culpa de perderte
Matar el asesinato borrar la ausencia
Olvidar el olvido apartar este desvío
Cómo llamarte sin violar el secreto de tu nombre
Cómo pedirte una respuesta a ti silencio suficiente
Una sola palabra proferida paralizaría coagularía pulverizaría tu amor
Cómo buscarte sin apartar los ojos de este horror
No no te miro no tienes que mostrarte no digas nada
Mas sigue detrás de mí materna Eurídice.



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Dikt La que acoge y conforta - Tomás Segovia