Poesía española

Poemas en español

Onírico

Despierto: con su anzuelo imantado me pesca el día desde el fondo de las corrientes perdidas donde estaba viviendo (había […]

Nostalgia de un lenguaje

En toda área de paz danzaban las palabras No había una figura viva En las confusas zonas de mi historia […]

Los recuerdo turgentes y temblones

Los recuerdo turgentes y temblones, tu grandes, densos pechos juveniles, tímidos y procaces, pastoriles, frescos como aromáticos melones. Eran el […]

Manos

Las manos, mientras habla el hombre, no se duermen no se mueren, no se rinden. Melodiosas, al margen, sin dejar […]

Fin de jornada

Cae la tarde flotando en la tibieza Como un gran trapo en unas aguas quietas El mundo desvaría de fatiga […]

Oscuro designio

He visto los caminos sutiles de la noche conducir las ciudades hacia una forma apasionada, fantástica, lejos de toda imparcialidad. […]

Ciclo

Para qué A quién le va importar Ni siquiera a uno mismo Y la espera de quién se colmaría O […]

Antigua cortesana

Es el sitio intocado de una lujuria antigua Que tanto olvido ha vuelto finalmente sagrado La mirada entra en puntas […]

Pechos

A veces, solo en la calma de la alcoba, me estremece la evocación. En la palma, como entonces, me parece […]

Como el primer día

Como el primer día de mi llegada aquí, a veces la memoria se me pierde y me encuentro yacente por […]

Salida a tiempo

Fluye también pero a su modo Por un lecho obstinado Como un tirar de cabra a un monte otro Ese […]

Dicho a ciegas

Di si eran éstas las palabras Míralas bien Córtalas con cuidado Y vamos a guardarlas Sepultadas debajo de la casa […]

Ruego del navegante

Qué otro ruego ferviente Sino el de contar siempre con la espera segura De un lugar animoso de descarga y […]

Antigua lluvia

Campo tan lloroso Con ojos nublados de resignación ¿Llueve en todo el mundo? ¿Todos los caminos están solos? En alguna […]

Los jardínes de allá

Los jardines allá contra el ocaso desnudan ya sus pies entre las sombras. Bajo el sol de la tarde yo […]

Por quÉ no

Se desplomó en la cama (Y una sal de Sahara la azotó silenciosa Porque vivir es un espanto tan obtuso) […]