Poesía española

Poemas en español


Dikt Confusión (vii)

Toda belleza regresa a su silencio,

más allá de la elocuencia hecha de evasiones y mentiras,

brillantes como el berniz aplicado

sobre la caparazón de las langostas o la epidermis

de las frutas del lujurioso mall de Main street.

Vana es toda ambición e inútil todo esfuerzo.

Un hombre en una hamaca, el triunfador de siempre,

aspira satisfecho el humo de su cigarillos y contempla su

ombligo.

Ante el asombro de tu mirada la superficie del mundo que

yacía arrugada,

lisa aperece de pronto ; remotas provincias surgen

de las tinieblas, rutas cubiertas de barro,

selvas emmarañadas, aves de rapiñas que se alimentan de

cádaveres hinchados, carroña y desperdicios.

Dominio espléndido de un niño, ahora asediado

por las moscas del progreso.

Inútil cada esfuerzo por definirnos. El temor nos obliga a

callar.

Hombres insectos entran en escena con sus violines, cantan,

aguardan y sus arcos se inclinan

y la alegría suena sus cuerdas de oro.

Por este instante pagamos caro : toda la eternidad.

Todas las muertes no son sino una sola muerte. El hacha debe

por eso caer en pleno tronco : así la encina será abatida.

He aquí la pluma y el papel ; la sal desesperada de la tinta ;

la senta erudición de la ignorancia impía,

la hoja muerta sobre su borde estrecho.

Apresúrate antes que anochezca o se apaguen tus ojos

a escribir esa historia sobre el niño que fusiló a su niñera

cuando tenía diez años y ahora redacta una novela policial, o

sobre esa mujer, allí sentada, de cuyas piernas brotó

aquel fuego que arrasó con todo un regimiento

y que ahora ha adoptado a un mancebo al cual cree el Mesías.

En breves segundos, desciframos los jeroglíficos escritos

en los rostros de las gentes.

De pronto al cerrar el periódico el mundo se ilumina

y el esplendor de las gentes.

De pronto al cerrar el periódico el mundo se ilumina

y el esplendor ordera el caos.

Pasa una nube en el cielo, con una mano apartas de tus ojos la

terrible fealdad.

Ha caído la gota del tiempo durante todo el día, sobre tu

cabeza ha caído también.

Ya no hay tiempo. No irás a Brujas ni a Praga, ni aguardarás

en Vía Appia o Fiorella o Beatriz.

Como en un tren en marcha huyen de tus ojos, árboles y casas.

Ya no hay hilo de intriga, ni explicacíon lógica.

La más profunda forma del olivido es la memoria

que nos hace volver otra vez al deseo de entonar el mismo

canto.

Ya no escuchas al ruiseñor en medio de la guerra y

las migraciones,

tampoco esas voces de protesta, ni conjuras la presencia

del opositor,

caminas sin cesar, a pleno viento, sin dejar huellas, ningún

dosel te cubre,

ningún heraldo espera tu llegada, incertidumbre es origen de

todo pensamiento

la certidumbre su fin, la apariencia es la esencia, la realidad

su máscara


Dikt Confusión (vii) - Alfonso Quijada Urías
«