Poesía española

Poemas en español


Poema MascarÓn de proa

La efigie liberada de un sueño, con sus pechos manoseados

Por el agua

Aún flota, con sus colores deslucidos en las olas que surgen

Repentinas y salobres.

Ella mantiene, sin embargo, su parsimonia como una navegante

que se ha zafado de una larga servidumbre

Y disfruta de un viaje interminable.

Así la marejada la distingue de otros cuerpos a flote

El viento huele a salina, a aromas de azahar,
Esencias de naranjo y al penetrante olor de los inciensos o perfumes de Arabia.

Un cuchicheo entre gaviotas parece despertar a la mujer nauta

Atemporal e indiferente con su figura de cariátide, de espaldas

Es un día apagado de invierno en el sur del Mediterráneo.

La veo desde la orilla de las islas de Galite frente a la vieja Cártago

Y mi vista alcanza sólo hasta donde el malecón se suaviza con el mar,

En la bruma tardía y en la penumbra de las balandras

Varadas a contraluz, en la arena

Le grito desde la playa para saber si me escucha, en griego, en noruego o en holandés antiguo

Es una propuesta de amor o una loca alucinación lo que me afana

Cuando una bandada de petreles aventura

abordar a un raudal de calamares y de peces.

¿cuántas miles de travesías lleva esta princesa de armadura vegetal?

Ella conserva su sobriedad como una musa rutilante a la deriva

Que se deleita de la navegación ya que

se ha desprendido,

hace unos siglos,

de un prolongado cautiverio en una galera romana.


Poema MascarÓn de proa - Sergio Badilla Castillo