Poesía española

Poemas en español


Dikt Canto segundo

Si el universo cantara en tus rincones,
como este mar
que canta en tu costado,
rebosante de peces de mil colores serpenteantes.
Tibia ilusión de horas deshojadas de recuerdos
y, sin embargo,
alegres y festivas como los atardeceres del verano.
(Era el estío y el hastío que llenaba de voces
los rincones del espejo,
los aposentos todos
cargados de un sopor insoportable,
donde la ciudad desdoblaba su rostro
de cenicienta inmaculada y gris,
como las estatuas de sus próceres.)
¿Qué caminos cabrían en un corazón hambriento
de luciérnagas?
Canto Tercero
¿En qué costado del mundo dormía tu nombre,
siempre innombrable,
que convoca los grandes espejismos?
¿Qué sueños sembraban de caricias
la tibieza de tu cuerpo
desnudo y destellante de nuevas marejadas?
Éramos, entonces, exiliados de otras vidas
y, sin embargo, danzas aún sobre la miradas
del insomnio.
¿Qué hora marcarán ahora los relojes de Bruselas,
tan lejos de este trópico y su mar?
¿Qué hora tocará el deseo
en el marasmo de una noche convertida
en la nueva fundación del universo,
ya no caos ni remolino,
sino delirios que tantean el gesto apasionado
de esta playa y sus orillas?
¿Qué música podría evocar
las sombras de esta luz
en este planeta verde y agreste
donde el amor establece sus recintos?
Y, al final, cuántos kilómetros faltarían
para culminar el viaje
que iniciara a tus pupilas,
si siempre regreso a los desvencijados atardeceres de la lluvia
y a tus calles despobladas de sus alegres vestiduras,
donde el hambre, aún, sigue asentando
sus dominios.


Dikt Canto segundo - Pablo Menacho